<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?><?xml-stylesheet type='text/xsl' href='http://pfjcplanells3.spaces.live.com/mmm2008-05-17_13.22/rsspretty.aspx?rssquery=en-US;http%3a%2f%2fpfjcplanells3.spaces.live.com%2fcategory%2fTeatro%2ffeed.rss' version='1.0'?><rss version="2.0" xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" xmlns:msn="http://schemas.microsoft.com/msn/spaces/2005/rss" xmlns:live="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:cf="http://www.microsoft.com/schemas/rss/core/2005" xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"><channel><title>planells fact&amp;fiction: Teatro</title><description /><link>http://pfjcplanells3.spaces.live.com/?_c11_BlogPart_BlogPart=blogview&amp;_c=BlogPart&amp;partqs=catTeatro</link><language>en-US</language><pubDate>Wed, 23 Jul 2008 09:02:38 GMT</pubDate><lastBuildDate>Wed, 23 Jul 2008 09:02:38 GMT</lastBuildDate><generator>Microsoft Spaces v1.1</generator><docs>http://www.rssboard.org/rss-specification</docs><ttl>60</ttl><cf:parentRSS>http://pfjcplanells3.spaces.live.com/blog/feed.rss</cf:parentRSS><live:type>blogcategory</live:type><live:identity><live:id>2620027194897443681</live:id><live:alias>pfjcplanells3</live:alias></live:identity><cf:listinfo><cf:group ns="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" element="typelabel" label="Type" /><cf:group ns="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" element="tag" label="Tag" /><cf:group element="category" label="Category" /><cf:sort element="pubDate" label="Date" data-type="date" default="true" /><cf:sort element="title" label="Title" data-type="string" /><cf:sort ns="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" element="comments" label="Comments" data-type="number" /></cf:listinfo><item><title>ELS MONÒLEGS DE JOAN CAPRI, de Joan Capri y Rafael Tubau</title><link>http://pfjcplanells3.spaces.live.com/Blog/cns!245C34DA2DB9AB61!1149.entry</link><description>&lt;font size=2&gt;(c) 2008 by J.C. Planells&lt;br&gt; &lt;br&gt;En 1959, la Editorial Millà publicó en el número 61 de su colección Catalunya Teatral (2ª Epoca) el volumen &lt;em&gt;Els monòlegs de Joan Capri&lt;/em&gt;, que reunía siete monólogos de los que representaba el actor Joan Capri habitualmente en sus espectáculos teatrales. Cuatro de ellos eran obra del propio Capri: &amp;quot;El nàufreg&amp;quot;, &amp;quot;El despistat&amp;quot;, &amp;quot;Un desgraciat&amp;quot; y &amp;quot;El maniàtic&amp;quot;. Los otros tres llevan la firma de Rafael Tubau: &amp;quot;El ´novillero` Pallofa&amp;quot;, &amp;quot;Valentia embotellada&amp;quot; y &amp;quot;El pirata&amp;quot;. De los cuatro obra de Capri, tres serían grabados en disco a partir de 1961: &amp;quot;El nàufrag&amp;quot;, &amp;quot;El desorientat&amp;quot; (con el título de &amp;quot;El desmemoriat&amp;quot;) y &amp;quot;El maniàtic&amp;quot;, quedando pues inédito en disco &amp;quot;Un desgraciat&amp;quot;. Los tres obra de Rafael Tubau no fueron grabados nunca. Ese título de la colección Catalunya Teatral se agotó al cabo de unos años, y no se reeditadó nunca. En una ocasión, hace bastantes años, el editor Millà --la libreria Millà dedicada a textos teatrales sigue abierta en la calle St. Pau de Barcelona-- me comentó que le había pedido en ocasiones a Capri hacer una segunda edición del texto, pero Capri ya llevaba años en su retiro debido a sus depresiones y se desentendía del tema. No hubo, pues, segunda edición.&lt;br&gt;Los tres monólogos obra de Tubau carecen de interés. Lo mismo podría representarlos Capri que cualquier otro actor, sin problema alguno. No son, hay que decirlo, particularmente divertidos ni se prestan a mucho lucimiento. Quizá Capri les sacase mejor partido al recitarlos en escena, pero sobre el papel resultan vulgares.&lt;br&gt;De los cuatro obra del mismo Capri, resulta interesante comparar los tres grabados en disco posteriormente (en algún caso, muy posteriormente, hacia 1966). &amp;quot;El nàufreg&amp;quot; es el que menos variaciones presenta respecto a la versión discográfica, si bien añade un divertido final para su puesta en escena. Debe tenerse presente que la afición de Capri a añadir &amp;quot;morcillas&amp;quot; se prolongaba al momento de la grabación discográfica --en &amp;quot;De Madrid a Barcelona en tercera&amp;quot; hay una, muy divertida, y se nota mucho que Capri la añade sobre la marcha--, por lo cual a las diferencias entre el texto impreso en el volumen de la colección Catalunya Teatral hay que tener en cuenta las modernizaciones y las improvisaciones al efectuarse la grabación. Hay una diferencia que me llama poderosamente la atención: cuando el náufrago comenta que de soltero había ganado mucho dinero trabajando, la versión en disco dice &amp;quot;tenía unos telares, pero como no los había declarado, me ganaba muy bien la vida...&amp;quot; (cito de memoria y traduzco del catalán, obviamente), en tanto que la versión impresa en este volumen dice (en catalán): &amp;quot;... durante la guerra había hecho fortuna...&amp;quot;. Es curiosa la diferencia, más dura en el texto impreso, más suave en el grabado en disco años más tarde. ¿Censura? ¿Autocensura? Puede que no, pero ahí queda el dato.&lt;br&gt;&amp;quot;El maniàtic&amp;quot; es también bastante parecido a su versión grabada en disco. Conserva algunos de los mismos chistes, amplía otros y añade más texto al grabarlo. Las pullas contra los médicos (la bestia negra del propio Capri en la vida real) son más duras en la grabación discográfica. Desaparece la alusión, respecto al aparato para tomarse la presión que se ha comprado, de que luego de tomársela él mismo... se divierte tomándosela a la criada (en la grabación discográfica se limita a decir que ha comprado el aparato y se hace tomar la presión por la criada).&lt;br&gt;&amp;quot;Un desgraciat&amp;quot;, como queda dicho, no fue grabado nunca. Es quizá el texto más flojo de los cuatro obra de Capri, y quizá se debió a eso que no lo recogiera en grabación discográfica, ni siquiera para mejorarlo.&lt;br&gt;He dejado deliberadamente para el final el que aparece en segundo lugar en el librito: &amp;quot;El despistat&amp;quot;. Como ya he indicado, al grabarse en disco cambió su título por el de &amp;quot;El desmemoriat&amp;quot;, y como todos los admiradores del actor saben sobradamente, es quizá el monólogo más famoso de Capri, el más escuchado, el más celebrado, el más divertido. Recordaré brevemente, para los que lo hayan olvidado --lo dudo, pero...-- que el monólogo versa sobre un individuo que trata de explicar algunas anécdotas personales, pero su mala memoria le hace confundir grotescamente los detalles. Pues bien: de los cuatro monólogos obra de Capri aquí recogidos... es el que tiene menos gracia y el menos divertido &lt;em&gt;como lectura&lt;/em&gt;. Los otros tres, incluso el poco notable &amp;quot;Un desgraciat&amp;quot;, son divertidos como lectura, con independencia por tanto de su grabación (o ausencia de grabación, en el caso de &amp;quot;Un desgraciat&amp;quot;) posterior. Tienen gracia por sí mismos, son frescos, ligeros, divertidos, tienen vida y suenan a reales y verídicos. Por contra, &amp;quot;El despistat&amp;quot; es un texto sin gracia, soso y aburrido. ¿Es el mismo de la grabación discográfica, o sea, &amp;quot;El desmemoriat&amp;quot;? Pues, en un 60 por ciento, sí... Hay muchos cambios, cosas que aquí aparecen y allá se han omitido, o rectificado, otras nuevas o mejoradas en el disco... Lo que ocurre es que &amp;quot;El despistat&amp;quot;/&amp;quot;El desmemoriat&amp;quot; sólo tiene gracia, verdadera gracia... representado. La lectura de él nos presenta un texto confuso, monocorde, ausente de chispa cómica (casi parece uno de los de Rafael Tubau que aparecen al final del volumen). Representado por Capri es probablemente lo más divertido que hizo nunca. Es un texto de actor, para ser representado con las diversas voces que le daba Capri, con la magnífica explotación que hacía de los despistes y fallos de memoria del personaje al contar su historia (Lo de la &amp;quot;Nena&amp;quot;, &amp;quot;¡Nena!&amp;quot;, existe en el texto impreso --la anécdota de la tia y la sobrina en las escaleras--, pero realmente es difícil verle gracia alguna leyéndolo... La gracia procede del modo en que Capri grabó la anécdota y las voces, pausas, subidas o bajadas de entonación, cambios de ritmo que imprime al recitado.) Capri mejoró a fondo el texto al grabarlo, modificando anécdotas, eliminando otras, cambiando frases... Pero todo ello, insisto, alcanza su colosal gracia al oírlo representar. &lt;br&gt;Es, en fin, una muestra perfecta de que el teatro sólo vive en la voz del actor. En este caso, de un cómico excepcional e irrepetible.&lt;br&gt; &lt;br&gt;(Interesados en el tema de Joan Capri, pueden consultar el texto anteriormente publicado en el blog: &amp;quot;Joan Capri: A diez años vista de su centenario&amp;quot;, el 18 de febrero de 2007.)&lt;br&gt; &lt;br&gt; &lt;br&gt;&lt;/font&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=2620027194897443681&amp;page=RSS%3a+ELS+MON%c3%92LEGS+DE+JOAN+CAPRI%2c+de+Joan+Capri+y+Rafael+Tubau&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=pfjcplanells3.spaces.live.com&amp;amp;GT1=pfjcplanells3"&gt;</description><comments>http://pfjcplanells3.spaces.live.com/Blog/cns!245C34DA2DB9AB61!1149.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://pfjcplanells3.spaces.live.com/Blog/cns!245C34DA2DB9AB61!1149.entry</guid><pubDate>Wed, 16 Apr 2008 09:16:01 GMT</pubDate><slash:comments>2</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://pfjcplanells3.spaces.live.com/blog/cns!245C34DA2DB9AB61!1149/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://pfjcplanells3.spaces.live.com/Blog/cns!245C34DA2DB9AB61!1149.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2008-04-16T09:16:01Z</dcterms:modified></item><item><title>ASSASSINS ASSOCIATS, de Robert Thomas</title><link>http://pfjcplanells3.spaces.live.com/Blog/cns!245C34DA2DB9AB61!953.entry</link><description>&lt;p&gt;&lt;font size=2&gt;(c) 2007 by J.C. Planells&lt;br&gt; &lt;img height=130 src="http://www.atrapalo.com/images_new/espectaculos/14973/1.jpg" width=218&gt;&lt;br&gt;El teatro Guasch se ha descolgado de manera inesperada con una versión en catalán de la comedia policiaca de Robert Thomas &lt;em&gt;Assassins associats&lt;/em&gt; (estrenada en Francia en 1965, como &lt;em&gt;Assassins Associés&lt;/em&gt;). El teatro Guasch es una sala privada, familiar de hecho (o sea, de la familia Guasch) a la que me parece no suele hacer mucho caso la prensa en Barcelona: no anuncian sus estrenos excepto en cartelera, y no publican críticas de las obras que representan, o al menos, yo no lo he visto nunca. Como resulta que ese teatro está a apenas dos travesías de mi casa, acudo a él con cierta regularidad, y cuando vi que el autor del anunciado estreno la semana antes de Navidad era Robert Thomas, me faltó tiempo para ir corriendo a ver la función.&lt;br&gt;Ya dediqué un capítulo de la serie &amp;quot;Autores olvidados&amp;quot; a ese autor francés de teatro policiaco (el capítulo 5, publicado el 5 de abril de 2006), por lo que no voy a repetir lo allí comentado --como no sea lo de que su obra más famosa no se estrenó nunca en España que yo sepa, aunque sí fue retransmitida con frecuencia en radioteatros de la época--. &lt;em&gt;Assassins associats&lt;/em&gt;, de la que hubo al parecer una versión televisiva posteriormente a su estreno en Francia, es una suerte de vodevil policiaco. Tres hombres se conocen casualmente en un parque y coinciden en que las mujeres que rigen su vida --dos esposas y una hermana-- les hacen imposible vivir en paz, les dominan y están hartos de ellas, por lo que desearían que desaparecieran. La coincidencia de su desdichada vida les hace concebir el plan de intercambiar asesinatos --o sea, como lo de &lt;em&gt;Extraños en un tren&lt;/em&gt; de Patricia Highsmith--, encargándose cada uno de asesinar a la mujer o hermana de otro, y facilitándose asimismo coartadas perfectas, usando a un capitán de gendarmes para la mayoría de ellas. Pero los planes no salen exactamente como esperaban, y se ven obligados a repetir los intentos de asesinato, combinando disfraces, coartadas más bien imperfectas y batallando con unas víctimas que parecen dispuestas a todo menos a dejarse asesinar. Como es de rigor en esta clase de obras --y en las tres que conocía con anterioridad de Robert Thomas-- hay sorpresa final que no voy a revelar. La función, que dura más de dos horas sin intermedio, se hace muy llevadera, y pese a su duración es un acierto que no haya descanso. &lt;br&gt;La escenografía es muy inteligente, puesto que la obra combina diversos escenarios --dos hogares, un bar, más una redacción de periódico, un parque, la gendarmería-- y obliga al cambio de decorado realizado mediante plataformas giratorias y el uso de los laterales del escenario, muy bien resuelto todo ello. No puede decirse lo mismo de la interpetación, bastante irregular por parte de algunos actores aunque puede que vaya adquiriendo solidez a medida que avancen las funciones (sólo llevaban dos cuando la vi). Susanna Carol gesticula en exceso en sus papel de la criada Nanette, por ejemplo; Manel Solás está muy bien, Jaume Nadal flojea a ratos, Maydo Gargallo está muy bien, Frederic Badell discreto pero cumplidor, y los demás sacan adelante sus personajes con profesionalidad. En cualquier caso, ciertos desajustes se irán puliendo sin duda en sucesivas representaciones. En suma, buen espectáculo de comedia policiaca.&lt;br&gt; &lt;br&gt;&lt;/font&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=2620027194897443681&amp;page=RSS%3a+ASSASSINS+ASSOCIATS%2c+de+Robert+Thomas&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=pfjcplanells3.spaces.live.com&amp;amp;GT1=pfjcplanells3"&gt;</description><comments>http://pfjcplanells3.spaces.live.com/Blog/cns!245C34DA2DB9AB61!953.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://pfjcplanells3.spaces.live.com/Blog/cns!245C34DA2DB9AB61!953.entry</guid><pubDate>Mon, 24 Dec 2007 17:19:10 GMT</pubDate><slash:comments>0</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://pfjcplanells3.spaces.live.com/blog/cns!245C34DA2DB9AB61!953/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://pfjcplanells3.spaces.live.com/Blog/cns!245C34DA2DB9AB61!953.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-12-24T17:19:10Z</dcterms:modified></item><item><title>GALERÍA DE MUJERES (27). NURIA TORRAY: Vivir en segundo plano</title><link>http://pfjcplanells3.spaces.live.com/Blog/cns!245C34DA2DB9AB61!834.entry</link><description>&lt;font size=2&gt;(c) 2007 by J.C. Planells&lt;br&gt; &lt;br&gt; &lt;img src="http://imgserv.ya.com/galerias2.ya.com/img/3/3ab326b7131cba0i3.jpg"&gt;&lt;br&gt;Ya dije con motivo de un artículo sobre Joan Capri que lo triste y lamentable del trabajo interpretativo teatral, y del montaje de según qué textos, es que sólo queda en la memoria de quienes lo vieron en su día. Es lo que ocurre con Nuria Torray, una actriz barcelonesa, que en 1972 llevó al teatro la más original versión del clásico de Goldoni, &lt;em&gt;La posadera&lt;/em&gt;, convertido en un espectáculo con canciones y bailes italianos, titulado &lt;em&gt;Mirandolina en su posada hace lo que le da la gana&lt;/em&gt;. Incluso llegó a editarse un disco con las canciones de la obra. Aunque he visto otras versiones de la obra de Goldoni, no he olvidado nunca la que ofreció Nuria Torray, que me pareció y me sigue pareciendo la mejor y más fiel al espítiru de Goldoni: la Mirandolina ideal.&lt;br&gt;Nacida en 1934 y fallecida en 2004, entre la indiferencia y el olvido de tantos, su desgracia --si es que se debe considerar como tal-- fue no ser una primera figura rutilante, como lo fuera por ejemplo Amparo Rivelles antes que ella, o Carmen Maura más tarde. Educada en el Instituto del Teatro de Barcelona, miembro del prestigioso TEU, antigua estudiante de ballet, fue intérprete de no pocos clásicos en la escena teatral española de los años cincuenta y sesenta: &lt;em&gt;Las brujas de Salem, Irma la Dulce,&lt;/em&gt; clásicos españoles, obras de Tennessee Williams. Casada con Guerrero Zamora, el creador de &amp;quot;Estudio 1&amp;quot; en TVE, interpretó en la pequeña pantalla no pocas obras de buen teatro (y de teatro comercial también). La llamó, lógicamente, el cine en 1956, pero la desaprovechó en subproductos, comedias imbéciles, películas del oeste rodadas en Almería o en Esplugues City y terrores cutres de la época. Cuando apareció en películas interesantes, como &lt;em&gt;Accidente 703&lt;/em&gt;, de Forqué, o &lt;em&gt;El bosque del lobo&lt;/em&gt;, de Olea, quedaba como sepultada entre el resto del reparto. Aun así, ganó varios premios por su trabajo en &lt;em&gt;Diálogos por la paz&lt;/em&gt;, en 1965. Sin embargo, lo que en cine podemos ver de Nuria Torray nos da la impresión de que pertenece a otra persona: ésa no era ella. El cine español de la época tuvo estas cosas: desprovechaba miserablemente talentos que hallaban su lugar en la escena teatral. Y, como conscuencia, no pocos grandes actores son hoy apenas un nombre en un reparto de noche de estreno; muchos ni siquiera accedieron al cine, o en puntuales ocasiones. El caso de la Torray es, pues, lamentable: quienes la vean en esos subproductos que conforman el 98% de su escasa filmografía no podrán imaginar su talento.&lt;br&gt;Es extraño todo esto, porque Nuria Torray era una mujer alta, guapa, espigada, de mirada brillante, que se movía con elegancia en la escena. En fin, cansada de los papeles absurdos en malas películas, renunció al cine en 1971 (aún apareció en otra en 1976), para regresar donde todo era muchos más satisfactorio: el teatro o la televisión con buenos guiones (o sea, cuando la televisión contaba con guionistas escritores y ofrecía historias de interés, no reciclajes de fórmulas agotadas, como ahora). &lt;br&gt;Su nombre completo era Nuria Torra Resplendi. Lo transformó en Torray para que sonase menos catalán y le trajese menos problemas en su profesión (las Españas, que dicen por ahí, son así o eran así entonces, ahora no tanto: te respetan el apellido pero te montan un boicot). Los que la trataron hablan de ella como de una mujer más bien tímida, educada, correcta, discreta, a la que no le gustaba molestar y prefería permanecer en segundo plano. Esto es curioso en una profesión donde parece que haya que estar siempre luciendo tipito, llamando la atención de todo el mundo y dando de qué hablar en los medios. Quizá su energía la enfocaba en el trabajo, y fuera de él no sabia jugar al juego de las apariencias, ése en que los actores representan incluso el papel fuera del escenario. Nuria Torray fue una rara avis. Merece ser recordada. &lt;br&gt;&lt;/font&gt; &lt;br&gt;&lt;br&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=2620027194897443681&amp;page=RSS%3a+GALER%c3%8dA+DE+MUJERES+(27).+NURIA+TORRAY%3a+Vivir+en+segundo+plano&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=pfjcplanells3.spaces.live.com&amp;amp;GT1=pfjcplanells3"&gt;</description><comments>http://pfjcplanells3.spaces.live.com/Blog/cns!245C34DA2DB9AB61!834.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://pfjcplanells3.spaces.live.com/Blog/cns!245C34DA2DB9AB61!834.entry</guid><pubDate>Sun, 21 Oct 2007 09:21:25 GMT</pubDate><slash:comments>0</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://pfjcplanells3.spaces.live.com/blog/cns!245C34DA2DB9AB61!834/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://pfjcplanells3.spaces.live.com/Blog/cns!245C34DA2DB9AB61!834.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-10-21T09:21:25Z</dcterms:modified></item><item><title>JOAN CAPRI: A DIEZ AÑOS VISTA DE SU CENTENARIO</title><link>http://pfjcplanells3.spaces.live.com/Blog/cns!245C34DA2DB9AB61!504.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;div&gt;(&lt;font size=2&gt;c) 2007 by J.C. Planells&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=2&gt; &lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=2&gt; &lt;a href="http://images.google.es/imgres?imgurl=http://www.tintaxina.net/comparteix/upfile/thumbs/1042.jpg&amp;amp;imgrefurl=http://www.tintaxina.net/comparteix/review.php%3Fsid%3D1042%26recat%3D190&amp;amp;h=100&amp;amp;w=145&amp;amp;sz=4&amp;amp;hl=es&amp;amp;start=4&amp;amp;tbnid=CFkCBjs2Ks4YpM:&amp;amp;tbnh=66&amp;amp;tbnw=95&amp;amp;prev=/images%3Fq%3Djoan%2Bcapri%26gbv%3D2%26ndsp%3D20%26svnum%3D10%26hl%3Des%26sa%3DN"&gt;&lt;img style="border-right:1px solid;border-top:1px solid;border-left:1px solid;border-bottom:1px solid" height=66 src="http://tbn0.google.com/images?q=tbn:CFkCBjs2Ks4YpM:http://www.tintaxina.net/comparteix/upfile/thumbs/1042.jpg" width=95&gt;&lt;/a&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=2&gt;El año 2017 será el centenario del nacimiento de Joan Capri. Como no espero estar vivo para entonces --ni tengo muchas ganas de ello, la verdad--, prefiero adelantarme y empezar a rendirle homenaje ahora. &lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=2&gt;Por otra parte, de aquí al 2017, ¿alguien se acordará de Joan Capri? Me da la sensación de que no, porque este país --y me refiero a Cataluña, por supuesto-- es rácano respecto a sus personajes famosos y sólo recuerda a uno o ninguno cuando llega el momento de estas conmemoraciones. Quitando tres o cuatro clásicos, nadie celebra nada ni recuerda nada. Ya lo decía Pla: Éste es un país pequeño para todo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=2&gt;Además, estamos hablando de un actor de teatro, lo cual en la lista de celebraciones y recordatorios posibles lo situaría a la cola de todos los demás: es lo lamentable del actor de teatro, que no queda constancia de su trabajo, su arte es efímero y se limita al instante de la representación y a la impronta que deje en la memoria del espectador. El actor de cine sigue vivo en sus películas, y hoy el DVD nos permite seguir disfrutando de Greta Garbo, Marlene Dietrich, Charles Chaplin o Rodolfo Valentino, por citar sólo a estrellas del cine mudo y principios del sonoro. El actor cuyo arte es principalmente o únicamente teatral queda olvidado y sólo vive en la memoria de quienes asistieron a sus representaciones; y una vez haya muerto el último de sus espectadores aún con vida, su recuerdo se borrará del todo; será un nombre que no significará nada a nadie en el reparto del estreno de una comedia, tal como ocurre con los repartos que figuran en las antiguas colecciones de teatro castellano (La Farsa, Colección Teatro, Escena...) o catalán (Editorial Millá...): no significan nada ni se sabe qué tipo de actor eran.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=2&gt;Se me dirá que de Capri hay un par de películas como protagonista principal (olvidemos sus aportaciones como secundario en los inicios de su carrera actoral) y una serie televisiva disponible en lo DVD (hizo alguna más). Pero es que eso no es Capri. Eso no es el Capri que recordamos quienes le vimos actuar sobre un escenario. Es un Capri adulterado, encorsetado por un medio ajeno a su arte interpretativo. Películas como &lt;em&gt;El Baldiri de la costa&lt;/em&gt; es mejor ignorarlas; series como &lt;em&gt;Doctor Caparrós&lt;/em&gt; no son el Capri de la escena, porque en este caso además estamos ante un actor ya envejecido, con mala salud y sujeto a otro formato, el televisivo, tan ajeno a él como lo fuera el cine. El Capri filmado por la cámara de cine o de televisión es un remedo del Capri real y su arte no es el mismo, sujeto como está a la rigidez del trabajo cinematográfico o televisivo, a la frialdad del medio.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=2&gt;Claro que nos quedan sus monólogos, antaño grabados en discos de 45 y 33 rpm, y de los que hace unos años se ofrecieron un par de antologías en CD, falsamente presentadas como &amp;quot;todo Capri&amp;quot;, puesto que se quedaron fuera varias grabaciones quizá perdidas o sólo disponibles en discos de 45 y 33 rpm, entre ellos dos long-plays grabados en directo durante sendas representaciones teatrales &lt;em&gt;(Mossén Ventura&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;El pobre vidu, &lt;/em&gt;esta última una comedia de Rusiñol que se diría la escribió exprofeso para Capri sino fuera porque en la fecha de su escritura Capri ni siquiera había nacido...), de un valor inapreciable y que sería urgente recuperar en CD. Ahí sí hay mucho del Capri real, del Capri del teatro, el monologuista que tanto ha influido en actores y personajes populares, como Joan Pera y Andreu Buenafuente, por ejemplo, que nunca han ocultado dicha influencia (aunque en no pocos casos llegase a la imitación algo descarada en sus inicios...). A Capri se ha tratado de imitarle no pocas veces, pero las imitaciones eran realmente bochornosas (diantre, hasta Jordi Pujol jugaba a imitarle, sabiendo que era la manera de convertirse en un presidente popular...): no se puede imitar al genio; el genio sirve de inspiración, pero no es imitable ni remedable, aunque a ello lleve la profunda admiración que se le profesaba.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=2&gt;El terrible drama de Capri fue el propio Capri: su mala salud, sus estados depresivos que acabaron retirándole del teatro en pleno éxito, a mediados de los años setenta, y que de hecho ya venían de antiguo. En la breve biografía que Poblet escribió en 1964 se da cuenta ya del primero de estos hechos, y eso suponía un aviso de lo que diez años más tarde se acentuaría progresivamente hasta llevarle al abandono de las tablas. Capri desapareció de escena casi de la noche a la mañana, dejando huérfano a todo un público que no ha encontrado sustituto para él (porque es imposible que lo haya). Capri, conviene decirlo ya, no era tampoco el sustituto de nadie cuando apareció en el mundo de la interpretación teatral. Capri creó un estilo distinto, propio, extraño, singular, rabiosamente moderno, natural y fuera de toda clase de escuelas interpretativas, un estilo que procedía del hombre de la calle: Capri era el hombre cotidiano hablando a otro hombre cotidiano (el público) desde el escenario o a través de un micrófono de grabación o de radio. Aunque empezara haciendo comedia dramática, su idiosincrasia, su desparpajo, su natural hacer le empujaban a la comedia y al teatro cómico, un poco para su sorpresa. En Capri se llegó a un instante en que el argumento o tema de la obra daba igual, era lo de menos; lo que importaba era Capri sobre la escena, moviéndose, improvisando, haciendo el personaje o convirtiendo al personaje en Capri. Y es que Capri no interpretaba a un personaje: Capri pasaba a ser el personaje, ya fuera éste un sacerdote, un escritor de seriales, un policía, el pasante de un abogado, un gandul, un inventor... Sobre la escena había un individuo que se movía a su aire, a un aire distinto al de cualquier otro actor de teatro, fuera cómico o dramático; Capri hablaba, como digo, como el hombre de la calle, se rascaba, tosía, guardaba silencios, reía o adoptaba un gesto grave, improvisaba continuamente, modulaba su voz de maneras diferentes: estridente, grave, chillona, sonora, inaudible, áspera, cortante, melosa, afectada, rotunda, amarga, sarcástica... No era lo que se entiende como &amp;quot;actor&amp;quot;, era un personaje real sobre el escenario y era el que mejor se acercaba al hombre de la calle.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=2&gt;Capri, como actor cómico, podía hacer estallar en carcajadas de minutos de duración a toda una platea --y las plateas y palcos estaban siempre llenas a rebosar--, simplemente con una mirada, sin necesidad de mover un solo músculo del rostro o guardando un silencio sepulcral. Es algo muy raro, muy difícll de conseguir y que no se explica sólo con la identificación/complicidad entre actor y público. Eso es algo que generalmente poseen algunos actores, especialmente actores de teatro, pero es una identificación sencilla, buscada por el actor con una serie de gestos habituales que el público ya reconoce y espera por anticipado (es  el caso de Paco Morán o Lina Morgan, por ejemplo). Pero con Capri no iban así las cosas. A veces, Capri componía su rostro en un gesto adusto, mandíbula apretada, mirada acerada, el cuerpo totalmente quieto: podía parecer un gato estático a la espera de lo que va a pasar. Ese gesto era el callado reproche a una tontería dicha por un personaje en la obra, y el público reía no de la tontería del personaje, sino de la no reacción de Capri a la tontería, y las risas podían realmente prolongarse mucho y mucho rato. En otras, cuando un personaje había dicho un absurdo, se lo quedaba mirando fijamente durante unos segundos, luego miraba al público, inexpresivamente, y el público no precisaba más: estallaban en carcajadas no del absurdo oído en escena, sino de la expresión de Capri. Todo esto lo explicó muy claramente un actor compañero suyo: Capri era el único actor capaz de hacer reventar a carjadas al público sólo quedándose en silencio antes de su réplica a la frase del otro actor.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=2&gt;Capri a veces ni siquiera necesitaba ser expresivo en el gesto. Podía llegar a parecer un actor bressoniano, por extraño que parezca. Con una simple tos al ver lo que había hecho otro personaje podía provocar otro alud de carcajadas. Era un actor de una sobriedad gestual medida con un cuidado exquisito, y sin embargo era con esos modos como había provocado las risas de su público.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=2&gt;El Capri de los monólogos es un Capri que adopta el punto de vista del hombre de la calle y habla tal como el hombre de la calle. Algunos de sus monólogos, especialmente los primeros que grabó en disco a principios de la década de 1960, proceden de comedias que había interpretado en el teatro, como &lt;em&gt;L´estudiant ros &lt;/em&gt;(&amp;quot;De Madrid a Barcelona en tercera&amp;quot;)&lt;em&gt;; Romeu de 5 a 9 &lt;/em&gt;(&amp;quot;Pobre González!&amp;quot;);&lt;em&gt; Gloria i Amadeu, Societat Limitada &lt;/em&gt;(&amp;quot;L´inventor&amp;quot;)... Posteriormente, otros monólogos editados en disco procederían también de sus estrenos teatrales, como &lt;em&gt;Jo, el serial i la gallina&lt;/em&gt;, por ejemplo, o &lt;em&gt;El funerari&lt;/em&gt;, y en algún caso sólo servían para recordar la trama de la obra, aunque no por eso perdían la gracia habitual.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=2&gt;Es muy difícil hacerles entender a las nuevas generaciones que no han visto a Capri en escena su singularidad como actor: un episodio de la serie &lt;em&gt;Doctor Caparros&lt;/em&gt; visto en DVD o en televisión es un pálido remedo de lo que se veía en el teatro, y además con el handicap de un Capri muy desmejorado físicamente, aunque su voz siga teniendo ese poder de comicidad, de expresividad, de registros. Los guiones, además, eran de una inmensa modestia, por decirlo en fino (eran bobos, vaya), y algunos personajes, como el &amp;quot;amigo del médico&amp;quot;, claramente insoportables. Y aun así, ese Capri descafeinado sorprendió a quienes no lo conocían del teatro, con lo cual uno piensa qué impresión les habría causado de verlo en &lt;em&gt;Mossén Ventura&lt;/em&gt;, por ejemplo, o en &lt;em&gt;Jo, el serial i la gallina&lt;/em&gt;, obras que tuve la oportunidad ver representar a Capri en mi juventud, entre otras varias. Yo no fui de los que tuvieron la inmensa suerte de verlo en &lt;em&gt;Romeu de 5 a 9&lt;/em&gt;, uno de sus más clamoroso éxitos, con un Capri en plena forma física y en lo mejor de su juventud. &lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=2&gt;La voz de Capri fue cambiando también en sus monólogos grabados en disco, y su personaje se fue oscureciendo. Los excéntricos como &amp;quot;L´inventor&amp;quot; o &amp;quot;El desmemoriat&amp;quot; de su primera época, dieron paso a personajes divertidos pero con un punto de amargura, como &amp;quot;El taxista&amp;quot; o &amp;quot;L´enterrador&amp;quot;. Seguía siendo el hombre de la calle, y hablando como el hombre de la calle, pero había ido envejeciendo, y el ingenuo optimismo de juventud se convirtió en la amargura de la cercana vejez y la enfermedad. El Capri que en sus años finales aparecía muy raramente en alguna entrevista televisiva conservaba el chispazo de la juventud, pero no la movilidad. Seguía siendo el hombre de la calle, el representante quizá de un tiempo pasado, de una mentalidad sencilla, amable, ingenua, socarrona, tolerante. Algo anticuada, puede, pero llena de bondad y amor.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=2&gt;Es triste ver cómo personas que han hecho reír a todo un país y a más de una generación sucumben a la enfermedad, a la tristeza, al desánimo, al dolor, a la depresión o a la enfermedad. Es algo que también comento en una entrada prevista de la serie &amp;quot;Galería de mujeres&amp;quot; a propósito de Gracita Morales. Es triste ver cómo gente cuyo oficio, vocación o talento ha sido el de divertir y alegrar la vida de los demás han tenido una vida nada divertida. Es cruel, es injusto. Se nos hiela la risa en la garganta, pensando en eso.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=2&gt;Y encima, Capri apenas vive en nuestra memoria, y una vez extinguida...&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=2&gt; &lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=2&gt; &lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br clear=all&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=2620027194897443681&amp;page=RSS%3a+JOAN+CAPRI%3a+A+DIEZ+A%c3%91OS+VISTA+DE+SU+CENTENARIO&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=pfjcplanells3.spaces.live.com&amp;amp;GT1=pfjcplanells3"&gt;</description><comments>http://pfjcplanells3.spaces.live.com/Blog/cns!245C34DA2DB9AB61!504.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://pfjcplanells3.spaces.live.com/Blog/cns!245C34DA2DB9AB61!504.entry</guid><pubDate>Sun, 18 Feb 2007 17:29:07 GMT</pubDate><slash:comments>0</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://pfjcplanells3.spaces.live.com/blog/cns!245C34DA2DB9AB61!504/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://pfjcplanells3.spaces.live.com/Blog/cns!245C34DA2DB9AB61!504.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-07-22T15:18:58Z</dcterms:modified></item></channel></rss>